miércoles 3 de septiembre de 2008

Chicos y chicas.

Han pasado varios días y aún tengo la revista de chicas que tiró el nuevo. Supongo que debería devolvérsela a Raquel, pero reconozco que me gusta mirarla de vez en cuando... Me he parado a pensar en las chicas y los chicos. Aquí en el hospital estamos todos mezclados durante las comidas y las terapias y descansos, pero por la noche tienes que ir a tu cuarto con tu compañero y no se puede pasar al lado de las chicas. Tampoco se permite besarte o tocarte con ellas, pero las "parejitas" se las ingenian para hacerlo sin que les vean. Llamamos parejitas a los que se hacen novios en el hospital, que no son pocos. Yo no he tenido novia en el hospital y a veces creo que quiero. Lo que sí quiero seguro es que me den cariño pero como está mal visto entre los chicos y no se puede con las chicas, pues me acerco a Soledad que es vieja y no cuenta, y siempre me achucha y me da besos porque cree que soy su nieto (ya os lo había dicho, creo).

Lo que quería contaros es que Vicente y Elena ya eran novios antes de entrar. Se conoce que estaban muy enamorados y pasaban todo el tiempo juntos, pero Elena tenía no se qué trastorno que hacía que ingresara con frecuencia. Vicente no podía soportar estar separados, aunque fuera 15 días, así que empezó a decir que él también estaba malo y que lo ingresaran. Al principio le funcionó pero los terapeutas enseguida se dieron cuenta que lo hacía para estar con Elena, porque en cuanto le daban el alta a ella él se curaba "como por arte de magia", y pedía irse. Entonces empezaron a negarle el ingreso, porque ya sabían para qué era. Y él se empeñaba en entrar, y copiaba a otros pacientes, en lo que decían y en lo que hacían, para poder estar con su novia. Elena me contó, orgullosa, que Vicente llegó a hacerse cortes en las muñecas, tomar pastillas, desnudarse, golpearse contra las paredes, y otras cosas con tal de poder ingresar y estar con ella.


Pero un día, después de estar juntos casi un mes en un ingreso, le dieron el alta a ella y cuando Vicente dijo que él también estaba bien y que se quería marchar, los médicos no le dejaron. Parece ser que "de tanto hacer el loco, al final algo se le ha pegado", le oí comentar al Dr. Angel. Vicente se enfureció muchísimo al ver que le negaban la salida y empezó a golpear la puerta con una de las sillas del comedor. Acabó sujeto a una cama con un montón de medicación. Se pasó por lo menos 15 días más ingresado. Elena no volvió a ingresar en ese tiempo, pero venía a visitarle cada día. Entonces él le decía que tenía que ingresarse con él, que probara lo que hiciera falta y que si no lo hacía era porque no le quería. Y muchas veces Elena se iba antes de terminar la visita porque Vicente acababa gritándola sin sentido. Cuando por fin se fue de alta, Elena le dijo que estaba muy enfadada y que quería estar un tiempo separada de él. Vicente se lo tomó fatal e hizo como cuando quería que le ingresaran, pero esta vez lo hacía frente a la casa de Elena para que volviera con él lo antes posible. Un día se subió al tejado y le dijo que si no le hacía caso se iba a tirar. Algunos dicen que se tiró y otros que le resbaló un pié, pero el caso es que se cayó del tejado y se mató, así sin más.

Al poco tiempo Elena ingresó de nuevo, no sé si por lo de su novio o porque le empeoró su enfermedad (o puede que por las dos cosas). El caso es que lleva aquí casi un año y hoy me ha contado esta historia. Al acabar me he acercado a ella y, aunque está prohibido porque es una chica y es joven, la he abrazado y la he acariciado la cabeza como hace conmigo Soledad. Luego han llamado para comer y nos hemos ido. Había lentejas, que aquí son bastante buenas.